
Lo que arruina unos revueltos es la prisa: fuego alto y quedan secos y gomosos. Con fuego bajo y paciencia quedan cremosos.
Ingredientes (1 persona)
- 2 o 3 huevos
- 1 cucharadita de mantequilla
- Una cucharada de leche o crema (opcional)
- Sal al final
Preparación
- Bate los huevos con un tenedor hasta que no se vea la clara suelta.
- Derrite la mantequilla a fuego bajo.
- Vierte los huevos y mueve con una espátula, raspando el fondo, sin parar.
- Cuando estén casi cuajados pero todavía brillantes, apaga el fuego: se terminan con el calor de la sartén.
- Sala y sirve de una vez.
Si los dejas hasta que se vean secos en la sartén, ya se pasaron: en el plato quedan secos de verdad.
Más desayunos con huevo en la guía de desayunos con huevo.



