
Batch cooking significa cocinar por tandas: en lugar de preparar cada plato el mismo día en que lo comes, dedicas un bloque de tiempo —dos o tres horas un domingo— a cocinar los componentes que vas a usar toda la semana. No es lo mismo que cocinar platos completos: aquí cocinas ingredientes versátiles que combinas de distinta manera cada día.
Respuesta corta: cocina una o dos proteínas, un par de acompañamientos (arroz o papa, más una leguminosa), verduras asadas y una salsa; guarda en recipientes y combina. En unas dos o tres horas dejas resueltos varios días.
¿Qué preparo primero?
El orden importa más que la receta. Empieza por lo que más tarda y deja lo rápido para el final:
- Leguminosas (frijoles, lentejas, garbanzos): si usas olla a presión, se hacen en bastante menos tiempo; las lentejas, además, no necesitan remojo. Déjalas hirviendo mientras haces lo demás.
- Proteínas: pollo cocido para desmechar, carne guisada, o carne al horno. Todo lo que va al horno, al horno primero.
- Verduras asadas en una bandeja, mientras se hace la proteína. Calabacín, zanahoria, papa y cebolla aguantan bien.
- Carbohidratos: arroz, papa o yuca cocidas.
- Salsas: hogao, guiso o aderezo, al final.
¿Qué preparo según cada grupo?
- Proteínas: pollo desmechado, carne desmechada o en trozos, huevos duros, lentejas o frijoles si quieres opción vegetariana.
- Granos y tubérculos: arroz, quinoa, papa criolla o yuca cocida, plátano maduro.
- Verduras: asadas o salteadas; las crudas, mejor picarlas el mismo día.
- Salsas: hogao (cebolla, tomate y ajo), guiso, ají o un aderezo de yogur con limón.
¿Cómo los combino durante la semana?
Con un componente de cada grupo armas platos distintos:
- Bowl: arroz + pollo desmechado + verduras asadas + hogao.
- Plato típico: arroz + frijoles + plátano maduro + huevo.
- Arepa rellena: carne o pollo desmechado + queso + un poco de hogao.
- Sopa rápida: caldo + lo que sobre de verduras y proteína.
Si cambias la salsa, el mismo pollo parece otro plato. Esa es la magia del batch cooking.
¿Cuánto cocino?
Para una persona y cuatro almuerzos, una proteína de unos 600 a 800 g crudos y una taza o dos de arroz suele alcanzar, pero depende de cuánto comes tú. Para no equivocarte con las cantidades cuando la receta no es de tu tamaño, usa la calculadora para ajustar porciones. Y recuerda: lo que no vayas a comer en 3 o 4 días, congélalo desde el principio.
¿Cuánto tiempo me toma?
Una primera sesión suele tomar entre dos y tres horas, incluyendo lavar. Con práctica baja. Para ahorrar tiempo, usa los tiempos muertos: mientras el horno trabaja, pica; mientras hierve el arroz, haz la salsa. Y pon música: ayuda.
¿Cómo planeo la sesión de cocina?
Antes de encender la estufa, haz tres cosas: decide el menú de la semana (qué proteínas, qué acompañamientos), haz la lista de compras y organiza el orden de cocción. Un orden eficiente podría ser: poner a hervir lo que más tarda, meter al horno lo que va al horno, hacer las salsas mientras todo se cocina, y dejar el arroz para el final. Una hoja con los pasos pegada en la nevera ayuda mucho las primeras veces.
¿Qué hago con los restos?
Aprovecha todo: los huesos de pollo y los tallos de verduras sirven para un caldo; el pan duro, para rallar; la carne que sobre, para un relleno. Lo que no vayas a usar en tres o cuatro días, al congelador. Así tu sesión rinde dos veces: sirve para la semana y deja comida lista para otra.
¿Cómo organizo los recipientes?
Separa los componentes en recipientes distintos en lugar de armar platos completos, así puedes combinar. Pon etiqueta con la fecha de preparación y el contenido. Los que vayas a comer entre lunes y miércoles, a la nevera; los del jueves en adelante, al congelador.
Más en la guía meal prep: cómo preparar tus comidas de la semana. Si quieres saber exactamente cuánto aguanta cada cosa, lee cuánto dura la comida preparada; y si prefieres un menú armado, almuerzos de meal prep colombianos.




