
El huevo pochado es el que se cocina sin cáscara en agua caliente, sin hervir fuerte. Da miedo la primera vez, pero con tres trucos sale casi siempre.
Lo que necesitas
- Huevos frescos (importa mucho, la clara se mantiene más junta)
- Una olla con agua y una cucharada de vinagre
- Una cuchara o espumadera
Paso a paso
- Calienta el agua hasta que apenas burbujee, sin hervor fuerte.
- Rompe el huevo en una taza pequeña para no perder la yema.
- Haz un remolino suave con la cuchara y deja caer el huevo en el centro.
- Cocina de 3 a 4 minutos, depende de qué tan líquida quieras la yema.
- Sácalo con la espumadera y sécalo un poquito en una toalla de papel.
Si te sale con “barbas” blancas, el huevo no estaba tan fresco o el agua hervía muy fuerte. Pasa y tambien se come igual.
Más desayunos con huevo en la guía de desayunos con huevo.



